De igual forma nos equivocaremos siempre, si pretendemos cambiar el orden de las cosas, y queremos hacer beber a quien no tiene sed.

(Freinet, s. f., p. 13)

Resumen

La enseñanza y la experiencia artísticas pueden entenderse a partir de la metáfora del lienzo en blanco como punto de partida del aprendizaje. Ante la interacción con espacios de arte, se evidencian similitudes con los procesos creativos que implican descubrimiento y construcción. El encuentro de disciplinas aparentemente distantes se configura como un espacio de reflexión común; este cruce permite comprender el diseño y el arte como formas de interpretar el entorno cotidiano. Este ensayo plantea una aproximación que vincula arte, diseño y educación desde una perspectiva integrada.

Palabras clave

Docencia, arte, diseño, reflexión, proceso creativo

El taller de arte siempre me ha parecido un espacio singular: lleno de aromas a tintas, aguarrás, madera de pino y lienzos nuevos, de herramientas y materiales aparentemente desordenados, y de potenciales artistas que observan a la nada pretendiendo encontrar algo que les invite a expresar y darse a conocer ante los ojos del mundo.

Desde mi faceta como estudiante comprendí que enseñar arte y diseño no consiste en imponer técnicas ni seguir pasos legítimos, sino en ofrecer condiciones apropiadas para explorar, descubrir y construir el propio lenguaje visual. Paulo Freire plantea que enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o construcción (Freire, 1996/2022).

 

Hay ocasiones en las que aún me pienso como aquella primera vez frente a un lienzo en blanco. Cuando el silencio del taller me envolvía y, con la respiración contenida, dudaba del sentido que pudiese tener lo que saliera de mis manos. Esa incertidumbre me permitió comprender que cada experiencia de creación era también una experiencia de aprendizaje.

Al hablar de educación, John Dewey insiste en que lo valioso no es la acumulación de información, sino la capacidad de transformar la experiencia en conocimiento (Dewey, 1934/2008). Con mi propia experiencia como estudiante he entendido la docencia como la oportunidad para dialogar con su propio lienzo en blanco, enfrentando miedos y descubriendo las posibilidades que brinda. Ser docente, en este sentido, no es transmitir fórmulas previamente establecidas, sino acompañar procesos y guiar a quienes aprenden.

Y aunque mi ámbito no es el diseño, desde la mirada de John Heskett me he permitido darle otra dimensión a esta reflexión: no basta con crear, es necesario pensar en la función, en el impacto y en la relación que cada objeto o proyecto tendrá con la vida cotidiana (Heskett, 2002/2005). El diseño habita en los sitios más comunes: en una taza que contiene té, en las señales que me orientan cuando camino por la calle o en la tipografía que da forma a las palabras que leo.

Ahora no pienso en arte, diseño y docencia como territorios separados, pues comparten un mismo núcleo en el que todos son maneras de crear experiencias significativas. El arte me ha permitido dar sentido cultural y simbólico a mis prácticas, nombrar lo innombrable y construir identidad. El diseño me compromete con la vida cotidiana, me empuja a resolver necesidades y a imaginar nuevas formas de habitar el mundo. La docencia, inspirada en Dewey, convierte todo lo que hago en aprendizaje; me recuerda que lo vivido no debe quedarse como una emoción efímera, sino transformarse para poder trascender.

Esa transformación de la experiencia me ha llevado también a pensar en cómo habitamos los espacios de creación y aprendizaje. Es decir, no se trata solo de lo que hacemos dentro de un aula o frente a una hoja en blanco, sino de la manera en que nos vinculamos con los lugares y dejamos que nos transformen.

Habitar poéticamente es una manera de existir en el mundo, incluso, Bachelard (1957/2020) y Heidegger (1994a, 1994b) coinciden en que habitar va más allá de lo funcional: no se trata únicamente de ocupar un espacio o responder a necesidades prácticas, sino de potenciar la relación que se construye con el entorno. Desde esta mirada, arte, docencia y diseño no son prácticas aisladas, sino modos de configurar espacios donde la experiencia se transforma en acontecimiento.

Bachelard nos recuerda que los lugares están configurados con imágenes y resonancias íntimas. Una casa, una escalera, una ventana o cualquier rincón no solo cumplen una función material, más bien se transforman en refugios de la memoria y la imaginación, en espacios donde el ser humano aprende a soñar. Heidegger, por su parte, menciona que habitar es “la manera en que los mortales son sobre la tierra”; habitar significa cuidar, resguardar y dar sentido al espacio. Ambos filósofos coinciden en que lo poético es el núcleo de lo que significa vivir.

Figura 1. Vázquez López, M. (2025). Persona resonate [Obra]. 28.2 × 21.2 cm.

Cuando estas ideas se entrelazan con la práctica educativa y creativa, surge la posibilidad de comprender que enseñar y diseñar son también actos poéticos. Un aula, un taller, una hoja en blanco o un espacio urbano pueden ser lugares donde se encuentra la experiencia sensible. El docente, el artista o el diseñador no solo transmiten conocimientos y generan objetos, también invitan a la creación de un habitar como acontecimiento estético; pero ¿qué pasaría con nuestra forma de crear como artistas, docentes y diseñadores si los espacios nos habitaran?

Referencias

Bachelard, G. (2020). La poética del espacio. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1957)

Dewey, J. (2008). El arte como experiencia. Paidós. (Obra original publicada en 1934)

Freinet, C. (s. f.). Parábolas para una pedagogía popular. Movimiento Cooperativo de Escuela Popular.

Freire, P. (2022). Pedagogía de la autonomía: Saberes necesarios para la práctica educativa. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1996)

Heidegger, M. (1994a). Construir, habitar, pensar. En Conferencias y artículos (E. Barjau, Trad., pp. 127–142). Ediciones del Serbal.

Heidegger, M. (1994b). Poéticamente habita el hombre. En Conferencias y artículos (E. Barjau, Trad., pp. 163–178). Ediciones del Serbal.

Heskett, J. (2005). El diseño en la vida cotidiana. Gustavo Gili. (Obra original publicada en 2002)