Resumen
La mirada de Misael Sámano Vargas aborda la construcción de un pensamiento fotográfico que se configura desde la sinestesia, se amplía en la experimentación y se reafirma en la materialidad. Sámano comenzó la práctica del arte con la fotografía documental para desplazarse hacia la creación de fotografías sin cámara, y que conecta con el cuerpo, la técnica y el concepto; sus observaciones salen de los límites tradicionales de la disciplina para dialogar desde la experiencia sensorial. La experimentación que se registra para trabajar con una metodología abarca también el juego, como un detonante de la creatividad. En la creación se vuelve a la libertad, donde no hay acierto ni error y la luz toca la materia para revelar otras percepciones
Palabras clave
Fotografía experimental, imagen sinestésica, materialidad, proceso creativo, fotografía contemporánea, interdisciplina

Introducción
La observación se acuerpa en todos los sentidos; concebir la mirada como una acción lineal que comienza con los ojos y termina con la representación mental de lo que se contempla deja fuera aquello que excede el campo visual y que también participa en la percepción: el sonido, el olfato, el equilibrio y la experiencia corporal. La mirada no acontece de forma aislada en un individuo; es siempre compartida y vinculante.
El proceso de mirar se comienza a comprender desde una percepción personal; en esta entrevista, que se realizó en 2024, el artista Misael Sámano Vargas comparte la manera en la que percibe, procesa y genera información para transformarla a partir de sus concepciones. Sámano es un artista que parte de la fotografía para establecer desde la mirada vínculos que se expanden para conectar en la amplitud del espacio fenoménico. Su obra ha sido exhibida, publicada y premiada en México, España, Colombia, Rumanía, Alemania y Bélgica. En la actualidad es coordinador en el Centro de la Imagen de Tabasco y tiene una larga trayectoria en la que aprender, experimentar y conectar lo han llevado a impartir enseñanzas, exhibir su obra y promover la observación necesaria para la creación artística.
Gabriela Díaz: Vamos a comenzar con la forma en que creas. Tu obra surge desde un pensamiento fotográfico experimental, pero también has trabajado con video, sonido, dibujo, poesía, ¿cómo difuminas los límites categóricos para crear obra con distintas expresiones artísticas?
Misael Sámano Vargas: Empecé hace más de veinte años con una fotografía documental, directa, yo la llamo reactiva, porque era una reacción ante lo que está afuera, pero me parecía profundamente limitante. Siempre quise ser pintor, pero no tengo la disciplina. En la pintura creas desde cero, mientras que en la fotografía en principio no, debes andar buscando, recolectando, como dice Susan Sontag;[1] esas ideas me generaron conflictos. Entonces, cómo hacer que la fotografía funcione de forma distinta, crear imágenes propias desde cero. En una búsqueda constante, me fui encontrando con la poesía y el video y poco a poco con otras formas de construir imágenes propias, y en ese proceso encontré técnicas sin cámara, intervenciones más experimentales para hacer fotografía, ahí fue cuando dije: “¡Qué es esto!”.
GD: ¿Cómo has ido desplazando los límites en tu práctica artística?
MSV: Viviendo y experimentando con lo que quiero trabajar: el cuerpo, mi obra, se entiende de manera sinestésica, sonora, táctil, olfativa. Expresar qué es lo que quiero parte de una premisa bien sencilla: que el tema toque la pieza de una manera u otra. Si es simbólico, está bien, pero si es literal, mucho mejor, en el sentido de una fotografía sin cámara, la impresión por contacto.
Pienso en un tema, una materia, un objeto, en los sonidos, las texturas, diferentes superficies; entonces, uno va aprendiendo por qué elige la disciplina que elige, por qué elige la fotografía, qué encuentra en la fotografía, qué tiene que ver con su propio pensamiento, con la propia manera de entender el mundo, qué es lo que hay ahí en esa disciplina, ya sea pintura, fotografía, escultura, qué hay ahí que se relaciona con tu manera de entender el mundo. Otra cosa importante es que uno tiene que escuchar el tema, el mismo tema te va a decir cómo quiere ser representado, te va a decir si es fotografía u otra cosa, funciona mejor [escucharlo], va a ser más potente, va a ser más trascendente, va a ser más, va a atravesar más.
GD: ¿Qué movimientos o artistas han influido en tu carrera?
MSV: El dadaísmo es justamente esa respuesta ante la academia, ante lo establecido, ante lo formal, creo firmemente que el arte es y debería ser ante todo un espacio de juego, de experimentación, un espacio libre, un espacio seguro. Sobre todo, Tristan Tzara y [Marcel] Duchamp. En un taller que impartió la fotógrafa Oweena Camille Fogarty nos presentó algo que a mí me salvó la vida creativamente: sí era posible hacer arte desde la fotografía. Existe una clasificación de Otto Steinert que propone cuatro estadios, para poder llegar a la “creación fotográfica absoluta”. La imagen construida, de Hippolyte Bayard para representarse a sí mismo, el primer ejemplo de que la fotografía no es verdad siempre, de que también sirve para mentir, para criticar, para alzar la voz y, además, esa fue la primera fotografía construida, lo hizo apenas tres meses después de la patente de la fotografía.
Artistas como Egon Schiele, Roger Ballen, Hiroshi Sugimoto, Graciela Iturbide, Chris McCaw y Ana Casas Broda también son grandes influencias.
GD: ¿Hay momentos clave en tu evolución como artista?
MSV: Sí. Primero, los talleres iniciales, cuando aprender era difícil sin internet. Segundo, la serie que hice sobre luchadores, aunque parecía tratar sobre lucha libre, entendí que mi verdadero interés era la piel y las cicatrices. Tercero, el máster en Valencia, que me dio claridad sobre mi discurso. Y cuarto, durante la pandemia, cuando no obtuve el PECDA [Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico], eso me impulsó a estudiar técnicas experimentales como la cianotipia, el lumen print, cliché verre; cuando empecé a trabajar con antotipia, con clorofilotipia, empecé a hacer mis pruebas, empecé a trabajar con impresión solar, con papel de china, por ejemplo, sin ningún tipo de emulsión. Empecé a trabajar también con un glitch, con glitch y escanografía, a partir de ese rechazo.
[1] Sontag menciona que la fotografía ha convertido al mundo en un supermercado: como ir con un carrito de compras tomando cosas que se hacen pasar por propias, una práctica compulsiva cómoda de consumo visual.

GD: ¿Cómo afrontas la relación entre técnica y proyecto?
MSV: Aprendí con la experiencia que las referencias e inspiración viene de cualquier lado, entender que no hay alta cultura, baja cultura, toda esa cultura, y que trae la referencia, es familiar de cualquier lado, puede venir de un corrido, puede venir de un videojuego, puede venir de una película, proveniente un texto filosófico de virtual, para venir de cualquiera de un cómic.
Soy metódico y muy experimental, no me interesa la perfección, no me interesa algo superbién hecho para mí ni para nada. Luego establezco una premisa que define el tema, la técnica y la salida: exposición, fotolibro, etc. En el proceso de documentar todos mis diseños experimentales, variaciones químicas, tiempos y materiales hago también variables para aprender la técnica que quiero utilizar. Me interesa que la técnica esté al servicio del concepto y siempre trabajo con una premisa, porque la premisa generalmente me da tema, me da técnica, me da salida y además me invita a pensar en una cosa que yo le llamo imagen e insignia, que es la primera imagen que me imagino, la primera fotografía que me imagino sobre la que voy a construir todo lo demás.
Por ejemplo, trabajé una serie donde combiné imágenes de recuerdos de infancia generadas por IA [Inteligencia Artificial] con fotografías de archivo familiar impresas en cianotipia sobre vidrio. El vidrio simboliza transparencia, fragilidad y permanencia. Me interesa cómo borrar las diferencias entre memoria real y memoria artificial.
GD: ¿Cuál es tu pauta para determinar que un proyecto está terminado?
MSV: A partir de entender cuáles son los aspectos que quieres tocar, lo que es fundamental en tu proyecto. Pienso en proyectos concisos, que cierren ciclos y permitan avanzar al siguiente. Cuando he tocado todos los aspectos fundamentales del tema que me propuse abordar es cuando cierro ese proyecto, cuando siento coherencia en tono, técnica y discurso. Aunque todo proyecto podría continuar, parte del aprendizaje es saber cuándo detenerse.
GD: En tu visión, ¿qué significa crear?
MSV: Crear, para mí, es alzarnos como pequeños dioses, capaces de construir. Crear es un acto de afirmación y rebeldía.
GD: ¿Qué consejo darías a alguien que inicia en la fotografía autoral?
MSV: Que explore la fotografía sin cámara. Mientras haya registro en una superficie fotosensible, es fotografía. No hay reglas fijas.
GD: ¿Un libro o una película que haya marcado tu visión artística?
MSV: La película Historia de un fantasma. Me impactó profundamente.
GD: ¿Una frase que defina tu filosofía artística?
MSV: El arte es el último espacio que nos queda como adultos para jugar, mentir y equivocarnos.
GD: Finalmente, ¿qué estás planeando para tus próximas exposiciones?
MSV: Estoy trabajando en una exposición individual que combine diferentes técnicas experimentales en pequeños núcleos. Me interesa explorar la idea de los vestigios de la experiencia en la calle, en el cuerpo, usando espejos rasgados, cianotipias y otras técnicas manuales. El desafío es evitar hacer un simple catálogo de técnicas y mantener la fuerza conceptual.



Conclusión
En la obra de Misael Sámano, los límites de la disciplina se desvanecen para expandir el territorio de exploración sensorial, en el cual la fotografía ya no es solo un medio de registro, sino un espacio de creación y pensamiento. Con la técnica y la materia se perciben las resonancias del mundo que dialogan con la sensibilidad corporal; la fotografía es un acto de constante experimentación y amplitud de percepciones que se resiste a la rigidez de lo técnico y lo institucional. La imagen se convierte en un accionar múltiple que resonó en el individuo y lo conecta con otras corporalidades.

Referencias
Bayard, H. H. (1840). Autoportrait en noyé [Autorretrato como ahogado] [Fotografía]. Société Française de Photographie, París, Francia.
Sámano Vargas, M. M. (2024). Derivas. Misael Sámano. https://www.misaelsamano.com/derivas
Sontag, S. (1981). Sobre la fotografía. Alfaguara.
Steinert, O. (2003). Sobre las posibilidades de creación en fotografía. En J. Fontcuberta (Ed.), Estética fotográfica: Una selección de textos (pp. 271–280). Gustavo Gili. (Trabajo original publicado en 1965).